Recuperar tu privacidad digital no tiene que ocurrir de la noche a la mañana. Una migración por fases evita frustraciones, protege el acceso a datos importantes y da tiempo a que cada reemplazo demuestre su utilidad.
1
Protege tus cuentas actuales
Antes de cambiar, asegúrate de que tu base actual sea sólida.
Fácil
Activa la autenticación de dos factores en tu correo principal, banca y cuentas sociales.
Prefiere una aplicación de autenticación o una llave de seguridad al SMS siempre que el servicio lo permita.
2
Adopta un gestor de contraseñas
Crea la base para todas las migraciones posteriores.
Fácil
Elige un gestor fiable como Bitwarden, Proton Pass o KeePassXC.
Importa las contraseñas guardadas, elimina duplicados y deja de reutilizar credenciales.
Actualiza gradualmente las contraseñas débiles cuando inicies sesión en cada servicio.
3
Empieza a usar alias de correo
Evita compartir tu dirección principal con cada cuenta nueva.
Intermedio
Crea un alias para cada servicio nuevo para poder desactivarlo de forma independiente.
Migra primero las cuentas de bajo riesgo y mantén los servicios críticos en tu correo principal protegido.
Usa etiquetas claras para saber siempre qué cuenta utiliza cada alias.
4
Migra contactos y calendarios
Traslada agendas y contactos personales sin prisas.
Intermedio
Exporta los contactos como archivos vCard y los calendarios como archivos iCalendar.
Impórtalos en el servicio nuevo y revisa con atención los eventos recurrentes.
Mantén accesible el calendario antiguo hasta confirmar invitaciones y calendarios compartidos.
5
Traslada los archivos de la nube
Empieza por los archivos que merecen la máxima protección.
Intermedio
Mueve los documentos sensibles antes que las grandes bibliotecas de fotos o contenido multimedia.
Verifica los archivos localmente tras la transferencia en lugar de eliminar los originales de inmediato.
Mantén el trabajo colaborativo donde siga siendo necesario y sepáralo de los archivos privados.
6
Refuerza tu navegador
Reduce el seguimiento habitual en el principal punto de entrada a la web.
Fácil
Cambia a un navegador cuyos valores predeterminados equilibren la privacidad y la compatibilidad que necesitas.
Instala solo extensiones esenciales y revisa sus permisos.
Cambia el buscador predeterminado y prueba los resultados antes de decidirte.
7
Audita las aplicaciones móviles
Revisa el dispositivo que suele contener más información personal.
Avanzado
Revoca los permisos de ubicación, micrófono, contactos y cámara que no sean esenciales.
Elimina las aplicaciones que ya no utilizas y desactiva la actividad en segundo plano innecesaria.
Sustituye las aplicaciones preinstaladas solo cuando la alternativa sea fiable para tus necesidades diarias.
8
Elimina las cuentas antiguas
Reduce tu huella cuando los reemplazos hayan demostrado ser fiables.
Avanzado
Busca mensajes de confirmación en correos antiguos para encontrar servicios olvidados.
Exporta todo lo que puedas necesitar y solicita la eliminación en lugar de una simple desactivación.
Guarda un registro fechado de las solicitudes de eliminación y haz seguimiento cuando falte la confirmación.